STOP QUIMIOFOBIA

Seguro que habéis oído muchas veces lo peligroso que es tomar según que tipo de alimentos porque están “llenos de sustancias químicas” nocivas para la salud. Qué lo mejor es consumir alimentos de origen “natural”. Pero lo de natural es muy subjetivo; lo que para las grandes empresas alimentarias se considera natural y lo que mi abuela consideraba natural difiere mucho. Si somos estrictos natural significa todo aquello que procede de la naturaleza sin intervención humana… Ya… y recolectar fruta, o plantar semillas ¿no supone ninguna intervención humana? ¿y cocinar es natural?

Siento comunicaros que todo lo que nos rodea está hecho con sustancias químicas. Somos seres materiales y cómo tales estamos compuestos de átomos y moléculas igual que el resto del Universo que conocemos. Somos “Química y Física”, nos gobiernan las mismas leyes que al resto de sistemas materiales. El “estar vivos” sólo significa que tenemos la capacidad de transformar de manera especial la materia y la energía y también tenemos la capacidad de perpetuarnos. Además cómo somos seres inteligentes tenemos la capacidad de pensar sobre nuestras capacidades, sobre nuestra composición química, sobre las leyes físicas que nos gobiernan y sobre nuestro lugar en el Universo

Cuando aprendemos Física y Química podemos entender cuáles y cómo son los compuestos químicos que forman parte de la materia viva y que además son exclusivos de los seres vivos como el ADN, y también de aquellos que compartimos con los seres inertes como el agua y las sales minerales, elementos metálicos como el hierro, etc. Todos los átomos de los que estamos formados tienen un origen común: el origen de nuestro Sistema planetario y de nuestra estrella el Sol; somos trocitos de sol, o polvo de estrellas como decía C. Sagan. Estrictamente hablando todos los átomos son naturales y las biomoléculas también

Somos seres heterótrofos y omnívoros, eso significa que nuestra genética nos diseña para obtener los alimentos de otros seres vivos tanto de origen vegetal como animal. Y además los alimentos no siempre nos vienen dados “naturalmente”, en un planeta con más de siete mil quinientos millones de habitantes, es difícil pensar que la naturaleza nos proveerá sin ninguna intervención humana de suficientes alimentos para subsistir

Vivimos en la parte amable del mundo, en la que no nos tenemos que preocupar por el abastecimiento de nuestras necesidades básicas: agua, alimentos, casa, sanidad y educación son por lo general un logro universal para la mayor parte de la población en los países ricos. Y es entonces cuando nos cuestionamos nuestra calidad de vida. Nuestro nivel de higiene y control alimentarios nunca han sido tan excelentes y, sin embargo, la percepción que tienen muchas personas es que cada vez se come peor.

Entender como se producen las reacciones químicas de la vida (nuestro metabolismo) sólo nos ha permitido tratar muchas enfermedades y mejorar la calidad y la esperanza de vida de las personas. Entender como mejorar la producción agrícola y ganadera sólo nos ha permitido acceder a alimentos de mejor calidad a precios asequibles. Y sin embargo parece que entender y modificar la química de la vida es una actividad peligrosa que sólo nos traerá problemas de salud, nada más lejos de la realidad

Está de moda la “quimiofobia”, cada vez que leemos la etiqueta de un alimento y no entendemos lo que pone pensamos que estamos tomando sustancias perjudiciales para nuestra salud. Leer en una etiqueta que un alimento tiene un ingrediente que empieza por E- seguido de un número nos hace pensar en el cáncer, y en lo que nos contó una amiga de una amiga, que leyó en internet. Siento deciros que el sistema de nomenclatura E- no es más que un código que nos permite simplificar el nombre de un compuesto químico, sobre todo en la Unión Europea. Por ejemplo E-300 es ácido ascórbico, es decir Vitamina C, presente en numerosas frutas y verduras y necesaria para una correcta alimentación. Y entonces, ¿existen aditivos alimentarios o compuestos químicos nocivos para la salud? Claro, pero está prohibido su uso. De nuevo el conocimiento de la Química de los alimentos nos hace mejorar nuestra salud evitando intoxicaciones y legislando para que la industria alimentaria cuide los ingredientes que se utilizan en la producción de alimentos

Creo que hasta la persona más quimiofóbica entenderá que un plátano es un alimento 100% natural. Sin embargo si tuvieramos que etiquetarlo con todos los compuestos químicos que lo constituyen, a lo mejor se lo pensaba un poco antes de comérselo ¿ridículo, verdad? Pues aquí tenéis

La industria alimentaria utiliza nuestros miedos y la “quimiofobia”, tan de moda, para vender. Como consumidores responsables tenemos la responsabilidad de informarnos antes de comprar un producto pero también antes de transmitir patrañas, bulos y mentiras que desde luego no hacen ningún bien a la sociedad ni a nuestra salud. Para ser capaces de exigir que la legislación alimentaria, sobre etiquetado, agricultura, medio ambiente nos beneficie a todos y no sólo a las grandes compañías

 

 

 

 

 

 

 

 

Os invito a leer estos dos posts de Naukas publicados hace unos años sobre este tema

http://naukas.com/2014/01/25/la-quimiofobia-y-los-alimentos-totalmente-naturales/

http://naukas.com/2011/12/08/sin-conservantes-ni-colorantes-y-por-que-no/

Y un par de libros: Comer sin miedo de José Miguel Mullet y Todo es cuestión de Química de Deborah García Bellido

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s